Pasó de trabajar como periodista a ejercitar la pluma como escritora erótica y, más tarde, a soltar la lengua como opinóloga. En SQP, ante tanto cambio, muchos le enrostran que se vendió barato sólo por tener pantalla. Incólume, Pamela insiste no sólo en su inocencia, sino también en su consecuencia.

Paula, marzo 2006

Dejar Comentario